
La policía de Los Angeles fue accionada para brindarle protección a la cantante Gwen Stefani, a su marido Gavin Rossedale y al hijo de ambos, Kingston, ayer domingo.
La familia aprovechó el día para salir a pasear y a tomar un café, pero Gwen, que está en la recta final del embarazo de su segundo hijo, se puso nerviosa cuando se percató que eran seguidos por varios paparazzi y llamó a la policía.
La camioneta Range Rover fue escoltada por una patrulla hasta la mansión de la cantante, en Beverly Hills.
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