
La cantante Lilly Allen, una de las más exitosas en el mercado de discos de habla inglesa, parece querer seguir el camino que tomaron sus colegas Britney Spears y Amy Winehouse.
Luego de haber pasado por distintos tonos de cabello, entre ellos rubio, rosado y oscuro, de declarar que le encanta ver películas pornográficas y hacer topless en sus vacaciones, parece que a la cantante ahora ya parece no importarle nada de su estética personal,por eso en estos dias la prensa especializada la tiene entre ceja y ceja,incorporandola al podio de las artistas mas desprolijas del momento

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